Agárralos muy fuerte, hasta que te duelan los puños. No los dejes salir, guárdalos en el fondo de tu pecho. Solo tú eres la dueña de tan maravillosas fantasías, lo último que debes hacer es dejarlos escapar, o se harán muy pequeñitos hasta que se vayan volando muy alto, cada vez más lejos, y entonces no volverás a verlos jamás…
Cada globo que ves en el cielo es un sueño de un desgraciado que abandonó sin llegar al final del camino, sin obtener resultados, simplemente lo dejo ir. Cada niño que corre tras su globo es un soñador incomprendido obligado a desprenderse de su fantasía por el temor que le produce crecer o el miedo al ridículo.
SUEÑA LO IMPOSIBLE J

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